Cuando alguien daña a otro ya sea con un crimen o delito es normal que pidamos justicia para que ese delincuente o criminal pase bastantes años en la cárcel, ojalá sin ningún beneficio y en las peores condiciones, pero tras estos hombres que han actuado mal hay familias y hasta niños, sus hijos.
Aquí verás a la iniciativa “un día con Dios” que busca reunir a convictos con sus hijos para que estos puedan abrazarse, hablar y ver a sus pequeños los ayude a cambiar. Una especie de terapia que le permite a los niños ver a esos padres ausentes y sentirlos cercanos aunque sea por una jornada.
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