Isabelle y Abby Carlson se ven como dos niñas de 10 años comunes y corrientes, claro que son iguales pero no hay nada más inusual entre ellas.
Pero al nacer eran siamesas, sus órganos internos estaban mezclados entre los dos cuerpos y para separarlas tuvieron que someterse a una cirugía de 12 horas.
Hace 10 años en la Clínica Mayo los médicos se sometieron a un entrenamiento especial para realizar esta operación increíblemente compleja .
Sin embargo los médicos aseguraron a los padres de las niñas que la situación estaba bajo control y todas las personas que estaban involucradas en la cirugía entendían el riesgo potencial.
“Teníamos equipos separados de cirujanos, uno para el corazón, el segundo para el páncreas, el tercero para el hígado, el cuarto para los pulmones”, dijo el Dr. Moir.
Así fue como el 12 de mayo del 2006, 17 cirujanos realizaron la operación que duró 12 largas horas y que afortunadamente logró separar exitosamente a las siamesas. Luego de dos semanas de rehabilitación pudieron regresar a su hogar en Dakota del Norte.
Luego de 10 años de esa gran operación, las chicas lucen totalmente sanas y felices. Crecieron completamente normales sin ningún tipo de problema hasta el momento.
Los padres de las niñas aseguran que las primeras semanas de vida se tomaron de las manos y eso probablemente sea un símbolo de profunda comunicación.
Sin duda seguirán creciendo como mujeres fuertes e inteligentes y seguramente cada una elegirá su propio camino, pero su relación de hermanas nunca las separará.
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