La inocencia de los niños es una de las cosas más bellas que podemos apreciar y es que ellos nos sorprenden con sus preguntas o sus ocurrencias y nos sacan más de una sonrisa. Quizás es por eso que nosotros tratamos de hacerlos soñar y prolongar un tiempo aquello que perderán al crecer.
Aquí verás a una niña que en un supermercado confunde a un hombre llamado Roger con Santa Claus y es que el hombre tiene una barriga prominente, va vestido con una camisa roja y tiene barba y cabello blanco. Cuando el hombre se da cuenta de esta situación que ocurrió en Estados Unidos le sigue la corriente y entabla con la pequeña una conversación muy tierna en la que le dice que le han contado que ella se ha portado muy bien.
La niña le dijo al que ella creía era Santa Claus que le dejaría galletas para que le y sus renos comieran.
Al despedirse Santa le dijo que debía seguir realizando sus compras para llevarle regalos a todos los niños del mundo.
Comparte esta historia.






