Los niños cuando quieren algo lo consiguen como sea. Hay muchos que cuando son pequeños organizan con sus amigos o hermanos ventas de garaje para obtener dinero por sus viejos juguetes, botellas o por la venta de limonada para así poder comprar algo que desean muchísimo.
Un niño de Australia llamado Sebastián Kent vendió limonada en diversas reuniones familiares para poder comprar un pony, pero jamás espero que sus padres le dieran una sorpresa tan genial en su propia casa. El niño no pudo evitar la emoción cuando vio que en un establo había un bello caballo blanco.
Sebastián logró juntar 3.000 dólares que guardó en un frasco y que sus padres usaron para llevar a su nuevo amigo a casa.
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