Puede ser cuando llueve, por cualquier circunstancia accidental o pura irresponsabilidad, pero en todo pueblo o ciudad hay un pozo, tubería o respiradero sin una tapa que puede ser una trampa mortal para cualquier bebé o niño lo suficientemente pequeño como para caer en sus profundidades.
Hagamos memoria y contemos cuántas veces hemos oído que una de estos peligros silenciosos se ha comido a un pequeño o pequeña, y que miles de malabares debieron ser empleados en su rescate, para lograr recuperarle sano y salvo.
Este es uno de esos casos, y el proceso registrado en video es increíble. Esto sucedió en 2013, cuando un pequeño cayó en el fondo de un pozo muy estrecho en el pueblo rumano de Segarcea.
Fue entonces que un ejército de excavadoras, bomberos, paramédicos, familiares y curiosos se apelotonaron para ver, ayudar, estorbar y hacer un gentío alrededor del pozo en cuestión. Por suerte, entre ellos había un delgado chico de 14 años que se ofreció de voluntario para entrar de cabeza amarrado de los pies, llegar al fondo, coger al niño y sostenerlo mientras los dos eran rescatados.
Es algo muy riesgoso y valiente, que constituyó un dramático y heroico plan de salvamento. Mira el video a continuación:
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