Dianne Hoffmeyer es una mujer que enseñó una gran lección a dos personas cuando fue a comprar un café y una dona a Tim Horton de Fort Gratiot. Había pasado toda la noche despierta cuidando a su hija de dos años de edad y necesitaba recuperar las energías. Nunca imaginó que una actividad tan cotidiana le rompiera el corazón.
Dianne soportó los dolorosos comentarios en silencio y cuando llegó al mesón a pedir su café, hizo algo que sorprendería a estas dos mujeres.
No solo pagó por su café y su dona, ofreció pagar los cafés de las otras dos mujeres que la habían molestado. Recibió su pedido, pago y regresó a su auto, donde lloró por unos 15 minutos. Las mujeres, quedaron mudas, terminaron su café y dicen que jamás volvieron a esa tienda de café y donas.
Cuando le consultaron por su reacción a las dolorosas palabras que escuchó sobre ella, Dianne dijo que si veía a las mujeres nuevamente, les compraría un segundo café y les explicaría cómo la habían afectado sus comentarios, y les contaría sobre su pérdida de peso y cambio en su estilo de vida.
¿Habrías pensado en una venganza de este tipo?







