Por suerte, en los últimos años ha incrementado la conciencia social sobre las inhumanas y crueles prácticas de los circos y otras atracciones itinerantes que usan animales para el entretenimiento. Estas criaturas son usadas como mera fuente de ingresos sin mayor preocupación por su bienestar diario.
A menudo estos animales enfrentan una existencia miserable, siendo obligados a vivir encadenados y en diminutas jaulas. Animales como los elefantes, que son sociales por naturaleza, son aislados, se enfrentan a abusos y falta de cariño, lo que causa estrés y puede resultar un equivalente a la tortura.
Hace poco, Ringling Brothers y el Circo Barnum & Bailey llegaron a los titulares de Estados Unidos cuando anunciaron que finalmente cancelarían todos sus espectáculos con elefantes.
Luego de enfrentar diversas presiones de grupos de bienestar animal, junto con la publicación de diversas investigaciones que mostraban el efecto nocivo que ese estilo de vida tiene sobre los animales. Inclusive Sea World está eliminando de a poco sus espectáculos con Orcas.
En el caso del Perú, los circos de animales fueron bastante populares alguna vez (y los animales se encontraban en peores condiciones que en Estados Unidos) pero por suerte el Estado ha prohibido los espectáculos que usan animales. Sin embargo, tuvieron dificultades fiscalizando y haciendo cumplir la ley, por lo que ADI (Defensores de Animales Internacionales) debió intervenir para liberar a todos los animales y hacerse cargo de asegurar su bienestar.
Gracias a ellos, el león de montaña Mufasa ganó su libertad. El felino pasó toda su vida encadenado a un camión y, cuando iba a ser rescatado, el organismo debió pedir ayuda a la policía antimotines.
Finalmente, Mufasa fue liberado y llevado a un refugio personalizado en el bosque peruano, lo más cercano posible a su hábitat natural. Debido a que pasó toda su vida en cautiverio, no pudo ser liberado en un medio silvestre.
Mira la historia de Mufasa a continuación:
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