Los humanos y los caballos hemos estado unidos en una estrecha relación desde hace mucho muchísimo tiempo. Trabajamos juntos (más ellos que nosotros, obviamente), y establecemos relaciones de amistad y cariño que duran toda la vida.
Cuando los hombres comenzaron a depender de ellos y los caballos vieron que…bueno, en realidad a los caballos no les quedó más que obedecer. Pero lo importante es que en esa relación pueden llegar a sentirse cómodos, y muchas veces tienen una forma muy peculiar de demostrarlo.
Como en este video, donde una mujer y dos caballos están sentados en el suelo, apoyándose entre sí y demostrando el profundo lazo afectivo que los une.
Nunca había visto algo así. Hasta me da envidia y dan ganas de unirse en su retozar amistoso:
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