Qué mejor que llegar a casa y ser recibido de la mejor manera posible. Aunque haya sido por un par de minutos.
Eso es lo que le sucede a esta perrita llamada Molly. Tiene un amigo emú, Emee, que siempre la recibe de la forma más adorable que te puedas imaginar cuando vuelve del paseo diario que hace con su dueña.

Emee, siempre se emociona cuando la vuelve a ver. Son buenos amigos, pero Molly algunas veces se desespera con tanta alegría de parte de su compañero. Es que Emme es muy energética y nerviosa.

Sin duda, esta es una gran amistad. Y esta familia es muy afortunada de poder presenciar esta cariño a diario. ¡Siempre están alegrando el día!
¿Qué te pareció el recibimiento de este emú a su amigo? ¡Comparte amistad!






