Todo pequeñín necesita estar siempre con su mamá. Necesita sentir ese contacto físico, protección, amor, cariño y calor que le pueda entregar la persona más cercana a él o ella. Aunque quizás esta criaturita se equivocó de especie y piensa que una mujer es su mamá. ¡Y no puede evitar estar lejos de ella!

El pequeño pato va corriendo de aquí para allá siempre detrás de su madre porque se siente solo. Es más, hasta le chilla porque reclama que no está a su lado. Y para su suerte, la mujer entiende lo que el patito busca en ella y se ha convertido en su verdadera mamá adoptiva. Lo trata de mil maravillas. Ella definitivamente lo cuida, lo protege y le da todo el cariño que necesita.

Y al parecer tiene una gran vida. Además de los mimos de su «mamá», disfruta también de excelentes baños de tina y descansa como ninguno otro. Tienes que ver cómo vive este amigo amarillo con tus propios ojos.
¿Qué te parece la vida de este patito? ¡Comparte ternura!






